Cómo aplicar tu blanqueamiento en casa
El blanqueamiento dental domiciliario es un proceso sencillo pero que requiere precisión. Para garantizar que tus dientes se aclaren de forma uniforme y, sobre todo, para proteger tus encías y evitar la sensibilidad, te pedimos que sigas estas instrucciones detalladas cada día de tu tratamiento.
El proceso consiste en utilizar unas férulas hechas a tu medida combinadas con un agente blanqueador. Solo tendrás que seguir las instrucciones y la frecuencia que te indiquemos en consulta. Es un método 100% seguro, diseñado exclusivamente para tu boca y revisado siempre por un especialista de nuestro equipo.
01
Cómo realizar el tratamiento adecuadamente
- Para garantizar la máxima eficacia del tratamiento, es fundamental realizar una higiene profunda previa. Cepilla tus dientes minuciosamente, preferiblemente con pastas que incorporen peróxido de carbamida, y utiliza seda dental para limpiar los espacios interproximales. Durante el tratamiento, evita estrictamente el uso de productos con clorhexidina o agentes reveladores de placa, ya que podrían interferir en el resultado final.
- Una vez completada la higiene, aplica la dosis exacta de gel blanqueador sobre la férula, asegurándote de que esta se encuentre completamente limpia y seca antes de insertarla en la boca. En caso de que el producto rebose, retira suavemente el excedente de las encías con una gasa, un dedo o un cepillo seco para evitar irritaciones y asegurar un tratamiento cómodo.
- Respeta estrictamente el tiempo de exposición recomendado por tu dentista para garantizar la eficacia del tratamiento de blanqueamiento. Una vez transcurrido este periodo, retira la férula y enjuaga tu boca con abundante agua templada para eliminar cualquier residuo de gel de forma suave y segura.
- Puedes repetir la aplicación siguiendo siempre las pautas de tu especialista hasta alcanzar el objetivo deseado; no obstante, ten en cuenta que el tratamiento tiene un límite natural de aclaramiento y dejará de ser efectivo una vez alcanzado el tono máximo que tu esmalte permita.
02
Recomendaciones básicas para el mantenimiento de tu blanqueamiento dental
- Se recomienda evitar el consumo de tabaco y alcohol durante todo el proceso de blanqueamiento.
- Es necesario retirar las férulas antes de ingerir cualquier alimento.
- Es habitual experimentar cierta sensibilidad dental durante y después del tratamiento; para minimizarla, evita las bebidas muy frías y opta siempre por enjuagarte con agua templada tras el cepillado.
- Durante el tratamiento, limita el consumo de sustancias que puedan teñir el esmalte, como el café, té, vino tinto o refrescos, para no comprometer el aclarado de sus dientes.
- Retira la férula con precaución para evitar posibles lesiones en los tejidos.
- Si las molestias o el dolor persisten tras varios días, contáctanos de inmediato para programar una revisión.
03
Pautas para la limpieza de tu
férula dental
- Tras su uso, lávala con agua y sécala bien antes de guardarla en el estuche.
- Antes de reutilizar férulas guardadas, cepíllalas para eliminar residuos y sumérgelas una o dos horas en agua con una pastilla efervescente para prótesis.
- Evita siempre el uso de agua caliente para limpiarlas, ya que las altas temperaturas pueden deformar el material plástico y alterar el ajuste de la férula.
Recuerda que la constancia es la clave del éxito, sigue estas pautas rigurosamente para que los resultados de tu blanqueamiento sean espectaculares y duraderos.
Para cualquier duda durante el proceso o si necesitas una revisión profesional, solicita una cita y nos aseguraremos de que tu tratamiento sea todo un éxito.