Cuidados tras una cirugía o extracción
Para garantizar que tu proceso de curación sea rápido y sin complicaciones después de tu cirugía, extracción o implante, hemos preparado esta guía de cuidados esenciales. Seguir estos pasos te ayudará a sentirte mejor en menos tiempo.
01
Las primeras 24 horas
- Tras la intervención puedes tener síntomas como dolor, inflamaciones e incluso hematomas. Toma la medicación prescrita por el dentista.
- Dobla una gasa y muérdela durante una hora para controlar el goteo de sangre de la herida.
- Cada 20 minutos, aplica una bolsa de hielo en la zona para disminuir la inflamación (durante las primeras 12 horas).
- No escupas la sangre o saliva que puedas tener en la boca, ya que podría provocar que la herida sangre más al hacer saltar el coágulo. Recomendamos que la tragues o que la retires con una servilleta.
- No te enjuagues la boca.
- Evita comer hasta que los efectos de la anestesia se hayan pasado.
02
Pasadas las primeras 24 horas
- Higiene y cuidado de la zona tratada. Es fundamental que mantengas la herida limpia para una buena curación. Para ello, puedes utilizar un cepillo de cerdas suaves, lo que te permitirá limpiar el área operada con delicadeza.
- En cuanto a los enjuagues, ya tienes permitido realizarlos. Puedes emplear agua tibia con sal, una infusión de tomillo o un colutorio específico de clorhexidina durante los próximos siete días. Si lo prefieres, también es posible aplicar clorhexidina directamente en formato gel sobre la zona de la intervención.
03
A la hora de comer
- Prioriza el consumo de alimentos de consistencia blanda y sírvelos siempre a temperatura ambiente.
- Asegúrate de masticar únicamente por el lado de la boca que no ha sido intervenido.
- Durante los primeros días, evita las comidas calientes, los alimentos con semillas pequeñas (que puedan alojarse en la herida) o productos picantes e irritantes.
- Es fundamental mantener una hidratación constante. Te aconsejamos beber abundantes líquidos a lo largo del día.
04
Recuerde
- Es fundamental evitar fumar durante los primeros 10 a 15 días tras la cirugía. El tabaco reduce el riego sanguíneo y compromete seriamente la cicatrización, aumentando el riesgo de infecciones o el fracaso del implante.
- Para minimizar la inflamación y prevenir hemorragias, mantén siempre la cabeza en una posición elevada respecto al resto del cuerpo. Si vas a estar tumbado, utiliza almohadas adicionales para permanecer reclinado.
- Evita realizar ejercicios intensos o esfuerzos físicos durante la primera semana. El aumento de las pulsaciones y la presión arterial puede provocar dolor, inflamación o sangrado en la zona intervenida.
Estamos aquí para cuidarte. Si te surge cualquier duda sobre el proceso o notas algo fuera de lo común en tu tratamiento, no dudes en llamarnos. Nuestro equipo está a tu entera disposición para asesorarte y resolver cualquier inquietud que tengas.